jueves, 18 de agosto de 2011

Looking for a dream




       Ya no logro distinguir el sueño de la vigilia. Mi cuerpo se eleva atraído por una fuerza invisible, que me empuja al infinito... Mi corazón se dispara, y noto como la adrenalina corre por mis venas... Sin embargo, estoy tranquila, sintiendo el rozar del aire en mi piel... Puedo tocar la libertad, al fín.
        Sé que voy en busca de algo... un tesoro escondido. Pero... Se encuentra muy lejos, está tan alto, que por un momento dudo de mi capacidad de alcanzarlo. Pero... ¡Oh! ¡¡Dios!! Cuán feliz sería si consiguiera, al menos, verlo de cerca.
       Algo me dice dónde se esconde... Lo diviso allá a lo lejos. Brilla intensamente reflejando los los rayos del sol que rebotaron en la luna.
        Mi deseo de alcanzarlo es inmenso. En mi pecho arde una intensa sensación de poder, de satisfacción y de felicidad... ¡Tengo ganas de gritar! En mi intenrior, algo me dice que persiga mi meta...yo quiero hacerlo. Sé que mi destino es alcanzar mi leyenda personal.
       Convencida de lo que quiero encontrar, comienzo el viaje, y no pienso ni por un instante en mirar atrás...
        Soñé que podía lograr lo imposible, que podría llegar a vencer las adversidades y a superarme a mi misma cada día. Supe que haría pequeños logros, que con el tiempo se harían más y más grandes... En mi mente, mientras sueño, se canaliza la fantasía propia de una niña que cree profundamente en algo, en algo aún no conformado pero en el cual confía con todas sus fuerzas.  Cada día ve su sueño de manera más clara, y se da cuenta de que es posible luchar por construir una historia... ¡¡e intentar vivirla dignamente!! Con la ilusión, el empeño, el interés y la dedicación propios de un niño... Captando nuevos conocimientos cada día, mejorando, en cuerpo y mente. Creciendo, en alma y espíritu.  Con el tiempo descubro que solo con la lucha se consigue la victoria, y que únicamente con el esfuerzo, se logra una recompensa...
          Hoy, mi sueño se hace real, mi tesoro brilla con más fuerza que nunca, y estoy un poco más cerca de él...casi puedo tocarlo.

Foto: Manuel Barca
Modelo: Wendy Bernal
Vestuario: Sasana Uyá
Texto: Wendilla Dhessica Bernal Rosrigues

1 comentario:

  1. Tal vez lo mejor de llegar a donde creías que estaba el cielo, sea descubrir que está un poco más alto.
    "La vida no es un destino, sino un camino"

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