jueves, 11 de agosto de 2011

Fantasy

  
      Sumida en las aventuras de un mágico libro que hubo encontrado en algún rincón de la vieja biblioteca de su abuela, la chica comenzó a notar como su cuerpo flotaba en el aire, y presa de una inmensa sensación de poder, se dejó atrapar por la historia. Mientras se involucraba cada vez más en la trama, notó que su cuerpo flotaba en el aire.
   "Valla, que extraño es este libro": pensó la muchacha, presa de un miedo repentino que invadió su ser al sentir como su cuerpo se elevaba, su ropa caía hacía el suelo  y en su mente reproducían claramente las imágenes que le evocaban  aquel relato. La historia se hacía cada vez se hacía más real en su mente. De un momento a otro, los personajes tomaron vida propia, desafiaban al narrador y cuestionaban el mundo en el cual vivían. Tenían sospechas  de que estaban siendo controlados, y deseaban ser libres, pensar por si mismos y actuar en consecuencia de sus actos.
     La muchacha  dejó que las imágenes se reprodujeran en su mente como si de una película se tratara. Simplemente se dejaba llevar, y disfrutó enormemente ante el espectáculo que le prometía la lectura aquella tarde…
      Por un momento dudó de estar despierta, por ello abrió los ojos de par en par, y sacudió la cabeza hacia un lado y hacia el otro. Estaba despierta, sí. Pero por más que buscaba una explicación coherente a lo que ocurría, más y más perdida en un mar de dudas se hallaba.
   Uno de los personajes principales del libro, una mujer de mediana edad, se percató de la presencia de la muchacha, y comenzó a observarla detenidamente, de un modo desafiante y suspicaz. Aquella mirada se hacía preguntas acerca de la extraña que se adentraba en su mundo. ¿ Quién era ella? ¿Y por qué tenía curiosidad por saber su historia? ¿Por qué indagaba en su vida? La muchacha reconoció en aquella mujer algo extrañamente familiar… su rostro, sus rasgos, su voz…
     _Dios mío, ¿Quién eres tú?_preguntó con voz temblorosa, escuchándose a sí misma como en un lejano sueño, ya olvidado tiempo atrás.
      No obtuvo respuesta, pero la mujer la miró fijamente. En el fondo de esos ojos, oscuros cual el azabache, fríos cual la nieve, la asombrada muchacha pudo ver un atisbo de pícara e irónica vacilación, acompañada, para más inri, de una escalofriante sonrisa, perfecta, tranquila, relajada…
     Notó un extraño escalofrío en el pecho. Su boca pronunció una gran "O" en el mismo instante en el que del antiguo libro surgió una inmensa luz que la deslumbró. Anonadada, se sorprendió observándose a sí misma, presa de una confusión que paralizó su cuerpo.
    Entonces la muchacha sintió como alguien ejercía algún tipo de control sobre ella. "Quiero dejar de leer, quiero salir de aquí" pensó. "¡Quiero despertar!" Pero era demasiado tarde, ahora irremediablemente estaba despierta, encarándose frente a su alter-ego.
    No pudo evitar sentirse manejada, y deseó, en lo más profundo de su alma, pertenecer a otro mundo.

Foto: Manuel Barca
Estilista: Susana
Maquillaje: Wendy Bernal
Modelo:Wendy Bernal
Texto:Wendy Bernal

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