jueves, 19 de abril de 2012

Dulce Castigo.

Dime lo que guardas ahí adentro.
Revelame tu mundo,
Por favor...
Déjame entrar en tu alma,
Déjame violar tu ser,
Dejame beber de tu sangre!
Hasta saciar mi sed.

Siento ansias de decir
palabras prohibidas.
Y deseos impulsivos
De tenerte aquí conmigo
De ser tu piel, de ser tu abrigo...
De darte cuanto tengo
Por acostarme en tu hombligo..

Pero al saber que no eres mía
Que nunca lo fuiste
más que en sueños
Un dolor inmenso me invade aquí a dentro,
y noto un vacío interno
como si mi corazón
se precipita hacia un pozo eterno.


¿Por qué me condenas de este modo?
A padecer en noches oscuras
el frío de una añoranza hiriente!
Que me enferma y quita aliento
Y cuya única cura, es el humo
enbriagador y denso
De un canuto tras otro...

Porque tus ojos son misterio.
Tu pasado un libro perdido.
Y tu futuro uno aún no escrito
Porque tu figura es mi obsesión
Y tu recuerdo...
Mi dulce y cruel castigo
¡Del que necesito ser liberado!

O moriré en el intento...

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